Hoy estoy dispuesta a pactar con el diablo. Con quién sea que me conceda mi deseo.
He oído que el genio de la lámpara siempre da tres. Ya tengo pensados el primero y el tercero: poder pedir otros tantos más. Infinitos. Todo a mis pies. Aunque quizá resulte cierto que la avaricia rompe el saco y sea mejor no tentar a la suerte. Las comprobaciones empíricas las dejo para los científicos.
Para pactar con el maestro de la montaña tendría que superar duras pruebas y resolver enigmáticos acertijos. Demasiado costoso.
Me quedo con el diablo. Directo, sencillo. Total, ¿qué puede pedirme a cambio? ¿Mi alma? La doy. A mi no me vale de mucho. Por lo menos mantendré mi cuerpo y lo podré utilizar como moneda de cambio en caso de necesidad, ¿quién alquilaría un alma a horas?
Hacedme un hueco en el tablón de anuncios. "Vendo alma". No me miréis así. ¿Acaso algunas veces no harías lo que fuera para conseguir lo que queréis? ¿Cuantas veces os habeis permitido hacerlo? Los hay que no tienen agallas. Poned el anuncio a la vista por favor. “Se requiere diablo”.
27 septiembre 2005
Pactar con el diablo
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1 comentarios:
estoy totalmente de acuerdo contigo..y tambien deseo vender mi alma pero no tengo ni idea de como hacerlo.si tu lo sabe dime por favor.lo estoy deseando.saludosss
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