Me he cortado el pelo. Cambio de look. Lo necesitaba. A veces, cuando la vida no cambia o no soy capaz de cambiarla, hago cambios externos.
Si el interior se suele reflejar en el exterior, si los ojos son el espejo del alma y toda esa poesía barata, ¿porqué no puede suceder al revés? ¿porqué no intentar invertir la dirección?
Un personaje de Ally McBeal (Bizcochito, John Cage) practicaba la terapia sonriente. Cuando algo iba mal o se enfadaba, en lugar de mostrar su ira, sonreía para interiorizar ese sentimiento.
Ahora escucho música, busco una nueva manera de peinar mi nuevo pelo y salgo a la calle. Nadie sabe que estoy practicando la terapia sonriente, sólo dicen “vaya pelada!”. Inocentes...
24 septiembre 2005
cut! cut! cut!
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