17 julio 2008

No voy en bici, pero si fuera, me pondría esta canción para empezar la mañana, o una tarde de domingo.

The Dance Of The Hours - The Clientele

27 junio 2008

la muerte de un trompetista

A vegades una cançó dóna sentit a una estona insignificant de la teva vida.

El rellotge de l’estació m’anuncia que és tard per arribar a Granollers un diumenge a la nit. Encara he de caminar cap a casa. Random a l’mp3; és així com preferim les coses. Em salto Jeff Buckley sense voler i me n’arrepenteixo, vull anar enrere però el meu mp3 decideix recordar-me que hi ha oportunitats que només passen un cop a la vida. Salta una cançó que no identifico, la deixo i comença la banda sonora del meu camí cap a casa.

la muerte de un trompetista - EL COLUMPIO ASESINO

Observo, típic, les llums del carrer, el seu reflex en l’asfalt, els peus de la gent... La majoria caminen sols cap a algun lloc, d’altres només caminen. Llavors esdevinc conscient del meu pas i de la meva ombra que es mou al meu voltant, dreta, esquerre, avançant-me o perseguint-me.

Em paro en una cruïlla on no hi ha trànsit sense necessitat i jugo a considerar altres opcions. La conec de sobres. Fixo la mirada en l’únic camí que mai he agafat mentre em deixo de tonteries i segueixo avançant pel que em conduirà a casa mirant enrere. Penso que algú pot pensar que tinc por, que em sento perseguida.

Miro les ombres, i el seu rumb gravitatiu en loop. Tombo el cap per mirar els racons foscos i imagino què hi deu passar, què hi pot passar.

Ressegueixo la reixa de la pista de bàsquet i ingènuament considero que no pot ser tant difícil saltar-la i com m’agradaria venir-hi qualsevol nit d’aquestes a fer un 21 furtiu amb algú. Somric per la meva ocurrència pueril, i se m’escapa el riure quan dos metres més enllà la porta oberta m’ofereix una nova lliçó. No sempre és tot tant difícil. Es clar que jo des de petita he creuat el riu per les pedres no alineades. I sense drama no hi ha història. Això no és una història.

Torno a l’escenari que m’envolta com si fos un tour en barca a Eurodisney. Enquadro fotos que no puc fer. Les cames creuades a l’extrem del banc de l’home que llegeix a la llum de la farola. Mickey mouse-us irritants que tiren petards i que em recorden que demà és Sant Joan. Un home frena davant un contenidor, mira els mobles del costat i redecora la seva vida, sense instruccions ni peces sobrants “per si a cas”. Em veu i trenco la seva bombolla. Em sap greu li vull dir; fes, fes, que només miro, però segueixo remant cap a casa.


Començo a rascar el final del bolso per trobar la clau. S’acosta el final previsible, penso. Però afortunadament em trobo el Carles, que me’n salva.

El Carles és una bona persona de 16 anys. I desenganyeu-vos, no és una bona persona precisament perquè tingui 16 anys, el món està tant ple de fills de puta adolescents com d’adults. Va treballar amb mí l’estiu passat. Deixem les nostres bandes sonores penjant del coll i mentre el seu sorollisme va guanyant al meu, encara s’atreveix a distreure’m amb paraules. Que ve d’acompanyar la nòvia, diu. Això dels videojocs i el rol no podia durar sempre, penso, i em faig gràcia. Aquest estiu volia treballar però no li han donat la feina i farà un curs de cuina. Passarà per la botiga a veure’m.

Jo... demà diré que plego i no hi seré quan passis, que et vagi molt bé si no ens veiem. Sàpigues que patir els monòlegs sobre els teus amics, la piscina o el personatge de no sé quin llibre ambientat en l’Edat Mitjana, em van fer més lleu l’estiu. Fins i tot et perdono que coneguis a Gerard Quintana com el del Ventdelplà o no associïs el nom de la dona de fer feines amb el de l’amiga del Cobi pq ni tant sols havies nascut al 92. Led Zeppelin et salva, però. “A la botiga... sí, bé... sí, crisi”, responc. Fins aviat.

I la meva mentida em torna a la realitat. Em torno a posar els auriculars però és irrecuperable. Poso la clau al pany i em vaig a fer el got de llet. Freda, que ja fa calor.

23 junio 2008

sónar 08

He ido sola al festival, después de descartarse los planes A, B y el “plan d’escape guay 2”. He llegado a la única canción de Yelle que conocía y he empezado con buen pie, saltando sola por ahí, esperando que llegara alguien más. Creo que me hubiera gustado ver la sesión entera. Júlia, queda pendent! El seu directe promet.


He encontrado y perdido a Míriam varias veces. He encontrado a Míriam, Laia y Anna. Y las he vuelto a perder. Me he perdido, a propósito.

He encontrado a Marta S. que se está quitando del foro superpop, pero no antes que yo me forre una carpeta con mis nuevos ídolos de adolescencia tardía. Los “pinquertones”…

He descubierto que les tenía una manía estúpida sólo pq hace un tiempo los vendían como the-next-best-thing in BCN y porque los había juzgado por una canción. Me encantaron. The Pinker Tones. No puedo parar de cantar: Sonidoooo en el espacio, silencio en mi cabeza, crujido intergaláctico! Siempre he llegado tarde a las cosas.

Me han decepcionado Justice, pero he estado orgullosa de la conversación “abuelos-viendo-las-obras” que he tenido con Marta S. sobre ese –no tan- nuevo sonido de la generación post-gameboy para la juventud de hoy. Reitero, la próxima crónica que escribas tiene que ser un diálogo de estos. Y quiero la mitad! Jaja. Y a mí no me gusta la cruz luminosa.

Me he perdido la canción que más sentido tenía en este festival. Roisin Murphy – Cry Baby. Dice así: To stay awake, you take a pill, you think you’re moving but you’re standing still.

Marta S. ha querido adoptar, así, para tener en casa, “a las del coro” de Roisin Murphy, mejor bautizadas por mí como “Las Supremes” de Roisin, toda orgullosa de referenciar a Diana Ross en el sónar. Que subversión la nuestra. Qué peinados y qué divinismo el suyo. No más que Roisin, por supuesto.

He echado de menos las parisjilton* que sacaban del bolso su espejito de polvos mágicos en el lavabo del año pasado. (*) Parisjilton: término aplicable a cualquier chica mona, delgada, pelo liso, no muy alta, con gafas grandes redondas, susceptible de ser imaginada con su atuendo+complementos marca mildólares, y que si va sin su perrito pequeño asqueroso al sónar es sólo para que no le pete en la mano al escuchar el primer beat. Juas! Pura poesía visual!

He hablado con unos franceses sobre mi cámara rusa Holga. Siempre han sido muy ilustrados estos del norte, jaja. Ui, disculpen, broma intelectual :P Y me han tomado unas fotos en las que sólo se me intuye por los pelos.

Me he odiado por no tener una cámara de personita normal. Digital, compacta con su zoom y pantalla donde comprobar q las fotos salen bien. Ni una foto aprovechable, véase la de arriba. Creo que dejo la Holga i el 135mm.

Con Marta S. hemos encontrado a Vanesa, 3 años después del posgrado de crítica cine i música! Sigue igual: bajita, brasileña y graciosa. Diferentes gafas. :)

He encontrado a Pablo, que dice que me conoce, que sabe que me llamo Anna y con el que supuestamente he mantenido conversaciones altamente profundas sobre temas de identidad que ahora no trataré. Me he acordado de él. Lo conocí dos veces por primera vez (ojo al dato) en dos fiestas. Amigo de Javi. Que ha visto mis fotos, que le pedirá mi mail a Javi. Encantada.

He empezado a contar un cuento al lado de unos autochoques de luces y colores y he estado de acuerdo en que la putada más grande de las redacciones del colegio era cuando el tema era libre y que eran siempre preferibles las tituladas “Mis vacaciones”. Almas gemelas. Hemos hallado el problema real del mundo, abrid los ojos mortales. A todo esto: ¿se te ha pasado el subidón ya? No, ¿quieres speed, es un poco guarro, pero…? No, gracias. ¿Vamos a Hercules & Love Affair? Estoy mejor. Vale. (…) Me voy a buscar a mis amigos. Yo también. Que te vaya bien la noche, esto… Anna. Marcel.

He enviado más de un mensaje, y de dos, que empezaba con “estoy en…” o “donde…”.

Marta S. informa que se ha ido. Míriam me dice que Laia y Anna también. Y he acabado la noche bailando con Míriam. Que sí, que viva Erol Aklan, pero ya no podemos más. Al bus. Al metro. Al tren. Y a caminar para casa, dormir, levantarse y trabajar.

Premio “una supreme de roisin” (a falta de gallifantes) para decorar el comedor a quien haya llegado hasta aquí, let me know.
Let me know, when you’re lonely baby…


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Now playing:
Bishop Allen - Rain(The Broken String)
via FoxyTunes

22 junio 2008

Hasta los huevos de intentar encontrar un template que no me descuadre todo lo que tengo hasta ahora y no parezca hecha con WordArt! Si alguien tiene alguna sugerencia, adelante... Si no, vuelvo a pasar de actualizar esta cosa.
Ala, y me voy al cine.
Dixit. jajaja


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Now playing: Oasis - Some Might Say
via FoxyTunes

19 diciembre 2006

Lloyd, I'm ready to be heartbroken



El sábado fui a un concierto de Camera Obscura y comprobé que Tracyanne, la cantante, sí sabe sonreír. ¿Cómo se pueden hacer canciones así y cantarlas sin que las comisuras de los labios se te vayan para arriba?
Y como desde el lunes de la semana pasada tengo pegada esta canción en la cabeza (vale, sólo el estribillo) y además tiene un bonito video (que haría las delícias de cualquier miembro de los que proclamaban su amor casto a Laura, sí), he decido compartirlos. Siempre es mejor disfrutarla en directo, con globos rojos cayendo del cielo (vale, de una sábana cutre enganchada al techo), pero el video de youtube
will do :P
Además he descubierto que tienen un blog donde explican sus anécdotas en la gira, ¿qué majos no?
Y qué suerte que un dia compré un disco suyo, sólo porqué me gustó la portada.

También tocó Christina Rosenvinge. No más de 6 canciones y una versión del Halleluya de Jeff Buckley. Cara de pocos amigos y una voz susurrante que irá de p.m. para cantar canciones tristes y atormentadas (que ya me gusta) pero no para que se la entienda o oiga cuando habla. Entendí más a los de Camera Obscura, y eso que hablan inglés! Y durante el concierto... soy capaz de reproducir antes cualquier segmento de la conversación de los de al lado antes que una parte de la letra de la señorita. ¿Cómo debe sentirse uno cuando canta y nadie del público parece prestarle atención? Supongo que para ella, será algo así como "bah, total, ningún artista que se precie es profeta en su tierra. En NYC eso no pasa". Ya que casi no pude escucharla, ahí va su último single: A Liar to Love.



De desarraigo y cabos sueltos.

Estarán de acuerdo en que el mundo no es una realidad sino nuestra construcción de ella. También lo estarán, y permítanme el reduccionismo, en que “mi mundo” lo conforman los inputs de información externa y cómo cada uno los procesa. Analicemos, pues, en qué mundo vivo yo.

Llevo semanas sin ver o escuchar noticias. De los periódicos, sólo leo las secciones de cultura y espectáculos, algunas columnas de opinión de cabecera y hojeo los suplementos. Mi principal fuente de información (y diversión) es Minoria Absoluta, un programa de “humor y sátira política”, dicen, y pequeñas dosis del programa de Eva Hache. Nada serio. No soy asidua a ninguna revista en especial: la Vogue en la peluquería (cómo me gusta ser mujer; por poco que pueda me abstengo de Holas, Lecturas, etc., aunque ¿quién puede negar un vistazo a los comentarios altamente ingeniosos del Qué me dices?), todas las gratuitas que pillo por ahí y alguna psedocultural-fashioneti o musical de vez en cuando.

Adentrémonos en lo que podríamos denominar “mi universo ficcional”, aunque no suela gustarme diferenciar realidad de ficción (*). De dónde se supone que salen parte de nuestros referentes emocionales y parte de la materia prima que conforma nuestra identidad.

Nunca he visto un capítulo entero de Los Serrano o más de dos de Aquí no hay quién viva, pero me he tragado temporadas y temporadas de las más diversas series. Sin ánimo de ser pedante, había visto todo Queer as Folk antes de que se emitiera en Cuatro. Todo Lost y Desperate Housewives antes de que las empezaran en TVE. Sigo Dexter, Studio 60 on the Sunset Street y Weeds, sin que nadie de los que conozco haya oído hablar de ellas. Y estoy esperando ansiosa (lo justo) la siguiente temporada de The IT Crowd o The L Word. Gente como Brian y Michael, Charlie y Locke, o Bree y Susan tienen la misma importancia para mí que para mi madre los personajes del Cor de la Ciutat (serie de la televisión catalana, que también sigo a intermitencias) u otro culebrón cualquiera como el de La Pantoja (así, con el artículo en mayúsculas) y Julián Muñoz.

No veo Gran Hermano, casi no sigo Operación Triunfo y me he perdido Supermodelo 2006, pero me he tragado 3 temporadas de America’s Next Top Model. Soy capaz de hacer más bromas sobre Tyra Banks (presentadora del reality de modelos) y sus “next top models” que de los Bisbales y Rosas 2, 3 y 4, aunque cuando se me ocurren no tengo a quién hacérselas. Por supuesto, hay foros en internet para opinar sobre todas estas series. Pero una, que no es fan del feedback ni de preguntar en clase, sólo pasa por ahí de paseo, de puntillas y sin dejar rastro. Me bajo podcasts de Lost y me doy cuenta de que también hay gente en “mi lado”. Pero acabo escuchando a unas chicas de Alburquerque comentando otra serie y de repente oigo nombres de ciudades que ni me suenan de las películas americanas y bromas sobre anuncios y productos desconocidos que no entiendo, y me pregunto... ¿en qué mundo vivo? ¿En qué lugar?

La mayoría de mis referentes me sitúan, por defecto, en Catalunya y en España, pero ¿qué pasa con el resto? ¿Dónde encaja que conozca el acento del sur de nosequé región de Estados Unidos porque Tyra no deja de repetir a una de sus next-top-models que debe corregirlo?
Si mi universo referencial me separa de la realidad en la que vivo, ¿vivo en una burbuja? ¿Es mala esa cierta sensación de desarraigo? Necesito el orden, poner cosas en cajitas y conectar piezas entre sí, pero ¿qué hago con los cabos sueltos?

Diversificación de canales temáticos, TiVO en lugar de una parrilla de programación cerrada, iPODs en lugar de radios, do it yourself, customización, exclusividad...
Si cada vez más adaptamos nuestro consumo cultural e informativo a nuestras preferencias, intereses o gustos, ¿cómo vamos a compartir un entorno? Si el mundo es cada vez más personal cómo sé a dónde o a qué pertenezco? ¿O es que nos gusta creernos homeless?

Tampoco es cierto que la posibilidad de acceder a TODA la información de TODO el mundo (generalizando, claro está) nos acerque, más bien nos separa. La personalización nos aisla, nos dibuja más como individuos que como seres sociales. ¿Cómo ser individuos en sociedad cuando la misma sociedad nos empuja hacia fuera de ella, hacia nuestro interior?

* Me explico con un ejemplo de un capítulo de Queer as Folk: Michael está triste porqué uno de sus héroes favoritos de cómic ha muerto, y su madre le riñe por estar más preocupado por eso que para saber el nombre de un chico que han encontrado muerto en un contenedor. Brian, en cambio, le dice que es perfectamente lícito que sienta más pena por el “Capitán Astro” que por ese chico; al fin y al cabo, el superhéroe ha formado parte de su vida durante años, ha llorado, sufrido y se ha emocionado con él, y el chico del contenedor es un completo desconocido. Quizá el ejemplo sea un poco extremo pero tiene parte de verdad.
Para mí, no es cierto que porque una película lleve el sello de “basado en una historia real” (frase que incomprensiblemente lleva a mi madre a afirmar "ah, esta peli puede ser bonita" y a verla, por más bodrio-de-domingo-tarde-en-antena3 que sea), deba a afectarme más que si no lo fuera. Toda ficción tiene algo de realidad y viceversa.

11 octubre 2006

LOST is back!!!

23 febrero 2006

no excuses, no apologies, no regrets


Brian:
"Are you coming or going?
Or coming and then going?
Or coming and staying? "
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"Basic rule of advertising and eternal damnation:
Once you sell your soul to the devil, he holds the copyright"
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"It's not lying if they make you lie,
if the only truth they can accept is their own."
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"God gave me a second chance. I don't wanna blow it, but you feel free to."
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Brian:
Fuck groups!
Lindsay:
I thought you did.
Brian:
Occasionally. But it's only by invitation only.